Un pequeño municipio brasileño y la visión a nivel estatal demostraron que el crecimiento del turismo y la descarbonización no solo son compatibles, sino que se refuerzan mutuamente.
Cuando la ONU declaró la urgencia climática en marzo de 2021, seguida de la Declaración de Glasgow sobre la acción climática en el turismo Ese noviembre, la industria turística mundial se enfrentó a un desafío fundamental: cómo conciliar el crecimiento económico con la responsabilidad climática. Los objetivos eran claros y se habían asumido compromisos, pero los ejemplos concretos de implementación práctica eran escasos.
Entonces vino Bonito, un municipio de 24,761 habitantes en Mato Grosso do Sul, Brasil.
Lo que ocurrió allí durante los tres años siguientes cambiaría radicalmente el debate sobre el turismo sostenible. Bonito construyó un modelo replicable que demuestra que los destinos pueden aumentar el número de visitantes y, al mismo tiempo, reducir su huella de carbono.
Los resultados hablan por si mismos: Crecimiento del 52.49% en llegadas de visitantes junto con una reducción del 4.65% en emisiones por turistaPara una industria que buscaba pruebas de que la acción climática y el desarrollo económico pueden coexistir, Bonito se convirtió en el laboratorio viviente que el mundo necesitaba.
La visión que lo inició todo
Bruno Wendling, Director Ejecutivo de la Fundación de Turismo de Mato Grosso do Sul (FUNDTUR), vio lo que otros pasaron por alto. Mientras que la mayoría de los destinos consideraban la certificación climática como un factor de costos o una estrategia de marketing, Wendling reconoció una oportunidad histórica.
Mato Grosso do Sul poseía condiciones únicas: tres biomas distintos (Cerrado, Pantanal y Mata Atlántica), incluyendo áreas en Bonito que forman parte de los límites de la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera de la Mata Atlántica, décadas de experiencia consolidada en ecoturismo y, lo más importante, Bonito, un ícono mundial del turismo sostenible que había demostrado durante más de 30 años cómo la organización territorial podía promover simultáneamente la conservación del medio ambiente, el desarrollo económico y una gobernanza eficaz.
Pero la visión trascendió la simple certificación de un municipio. El objetivo era posicionar a Brasil como líder mundial en soluciones climáticas para el turismo, estableciendo un laboratorio demostrativo que demostrara, con datos medibles y una metodología replicable, que el crecimiento del turismo y la descarbonización podían ir de la mano.
Un modelo de asociación que funciona
La genialidad del enfoque reside en su estructura. En lugar de una iniciativa aislada, se estableció una alianza tripartita que combinó tres fuerzas complementarias.
FUNDTUR Aportó articulación institucional a nivel estatal, visión estratégica a largo plazo y la capacidad de crear las condiciones políticas y técnicas necesarias. La certificación de Bonito representó el primer paso en la contribución del sector turístico a una estrategia estatal más amplia: lograr la neutralidad de carbono de Mato Grosso do Sul para 2030.
El Municipio de Bonito Se asumió la implementación local, proporcionando datos operativos detallados, infraestructura y participación comunitaria. El municipio ya contaba con décadas de experiencia en sistemas de control de capacidad de carga, una gobernanza colaborativa consolidada y una sólida reputación internacional en sostenibilidad.
Green Initiative Completó el proyecto con una experiencia técnica internacional demostrada, habiendo certificado previamente Machu Picchu (Patrimonio Mundial de la UNESCO, Perú) como destino carbono neutral. La organización ofreció una metodología basada en estándares internacionales (Protocolo de GEI, directrices del IPCC, ISO 14064-1:2018) con flexibilidad para adaptarse a la realidad brasileña, manteniendo el rigor científico.
Esta convergencia estratégica creó condiciones excepcionales: un socio con una visión sistémica del Estado, un territorio con condiciones ideales para servir de piloto y una experiencia técnica probada internacionalmente.
Una visión para el liderazgo brasileño
Bruno WendlingDirector Ejecutivo de FundTur (Fundación de Turismo del Estado de Mato Grosso do Sul), reflexiona sobre la visión estratégica detrás de la iniciativa:
Cuando lanzamos este proyecto en 2021, no pensábamos solo en certificar un destino. Pensábamos en posicionar a Mato Grosso do Sul como líder mundial en soluciones climáticas para el turismo. Mato Grosso do Sul cuenta con condiciones únicas: tres biomas estratégicos, décadas de excelencia en ecoturismo y Bonito como laboratorio viviente. Pero lo que realmente importa es demostrar que el turismo sostenible no es un gasto, sino una inversión que genera retornos mensurables.
Nuestro objetivo va mucho más allá de Bonito. Estamos sentando las bases para que Mato Grosso do Sul alcance la neutralidad de carbono para 2030 y creando un modelo replicable que pueda transformar el turismo en Brasil y a nivel internacional. Los resultados hablan por sí solos: más visitantes, menos emisiones por turista, reconocimiento internacional y, lo más importante, un camino claro para que otros destinos sigan.
La acción climática ya no es opcional. Los destinos que actúen ahora liderarán el mercado turístico del futuro. Quienes esperen se quedarán atrás.
Es importante destacar que todo esto comenzó como una estrategia a nivel estatal. Mato Grosso do Sul ha aumentado su productividad, a la vez que ha expandido las áreas de forestación en tierras que antes eran pastos degradados. El turismo se ha convertido en una fuerza poderosa para visibilizar esta transformación. Estamos liderando con el ejemplo, y el sector privado está respondiendo. Emprendedores locales están adoptando la agenda climática, con empresas como el Grupo Rio da Prata certificando sus atracciones. Lo que comenzó como una iniciativa del sector público ha inspirado a toda la industria turística. FundTur se convirtió en un punto de referencia para los propios empresarios, demostrando que cuando el gobierno lidera con acciones concretas, el mercado lo sigue”.
Los resultados que lo cambiaron todo
Hablemos de números, pero más importante aún, entendamos qué significan realmente.
Impacto ambiental
Entre 2021 y 2023, Bonito logró:
- reducción de un 4.65% en emisiones por turista (de 46.17 a 44.02 kgCO₂eq/turista)
- 52.49% de crecimiento en el flujo de visitantes durante el mismo período
- 31,012 tCO₂eq/año secuestradas por las áreas forestales, más del doble de las emisiones generadas
Esta última figura transformó por completo la narrativa sobre la conservación forestal. Ya no se trata solo de proteger el medio ambiente por razones éticas o regulatorias; los bosques preservados se convirtieron en un activo económico medible, una parte integral del modelo de negocio turístico local.
En la gestión de residuos, se compostaron 758 toneladas de residuos orgánicos entre 2022 y 2024, lo que produjo 189 toneladas de compost y evitó la emisión de metano. Esta economía circular no solo reduce las emisiones, sino que también genera valor y transforma los problemas en soluciones.
Reconocimiento internacional
La obra no pasó desapercibida:
- Premio Destinos Inteligentes 2025
- 🏆 Punto de referencia mundial de la Declaración de Glasgow
- Certificación “Oro” de ONU Cambio Climático
- 🏆 2do lugar en los Premios WTM Latin America de Turismo Responsable
- 🏆 Premio Nacional de Turismo del Ministerio de Turismo de Brasil
Más que trofeos, estos reconocimientos representan algo crucial: una credibilidad técnica consolidada a nivel internacional. Esta credibilidad abre las puertas al futuro acceso a recursos internacionales de financiación climática, como el Fondo Verde para el Clima (FVC) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), a la vez que atrae inversiones privadas del creciente mercado ESG.
La cobertura mediática espontánea superó un millón de dólares en valor equivalente, posicionando a Bonito, y por extensión, a Brasil, como protagonista global en soluciones climáticas para el turismo.
Impacto social y económico
Los 313,316 turistas que visitaron Bonito en 2023 vivieron un turismo carbono neutral y participaron en programas de educación climática, convirtiéndose en multiplicadores del mensaje de que un turismo diferente es posible.
Más de 100 profesionales recibieron capacitación en acción climática para el turismo, lo que generó experiencia local permanente. Dieciséis empresas turísticas participaron activamente en programas de sostenibilidad, con casos destacados como Estância Mimosa, que se convirtió en la primera atracción turística del mundo en recibir la certificación Climate Positive.
Los 22,549 habitantes experimentaron mejoras concretas en la gestión ambiental municipal, con programas de educación climática implementados en escuelas e iniciativas de participación comunitaria que llegaron a miles de personas.
Implementación local, impacto global
Juliane Ferreira Salvadori, vicealcalde de Bonito, comparte conocimientos sobre la implementación local y la participación comunitaria:
Para Bonito, convertirnos en el primer destino ecoturístico carbono neutral del mundo no se trataba solo de una certificación internacional, sino de fortalecer lo que nos hace únicos y compartirlo con el mundo. Nuestra comunidad ha protegido este territorio porque entendemos que nuestros recursos naturales son nuestro futuro.
Lo que hemos visto con esta iniciativa de acción climática es extraordinario. Los negocios locales están más involucrados, nuestros estudiantes aprenden sobre soluciones climáticas en las escuelas y los turistas se van no solo maravillados por nuestra belleza natural, sino también inspirados por lo que se puede lograr cuando una comunidad se compromete con la sostenibilidad.
Las cifras son impresionantes, pero lo más importante para nosotros es que estamos demostrando que el turismo sostenible funciona económica, ambiental y socialmente. No sacrificamos el crecimiento por la sostenibilidad; crecemos gracias a ella.
Nuestra visión de futuro es clara: seguir liderando con el ejemplo, inspirar a otros destinos y demostrar que los pequeños municipios pueden marcar una gran diferencia en la acción climática global. Bonito está dispuesto a compartir lo aprendido con cualquier destino dispuesto a emprender este camino.
De la planificación a la acción: lo que realmente se hizo
El Plan de Acción Climática no es un documento de intenciones, es una hoja de ruta de implementación práctica estructurada en torno a cuatro ejes estratégicos que ya muestran resultados concretos:
Transición energética y movilidad:
- Ampliación de la red de carriles bici
- Renovación progresiva de la flota municipal (meta: 100% en 2030)
- Proyectos de plantas de energía fotovoltaica
- La segunda ruta aérea 100% carbono neutral de Brasil: 2,700 toneladas de CO₂ neutralizado
Gestión de residuos y economía circular:
- Asociación de compostaje industrial que procesa 758 toneladas
- Fortalecimiento de las cooperativas de reciclaje
- Integración con iniciativas locales
- Meta: ampliación a 300 toneladas de compostaje para 2030
Regeneración del ecosistema:
- Vivero municipal: 10,000 plantones/año
- Asociaciones para donaciones de plántulas (9,000 en 2024; previsión de 40,000 en los próximos años)
- Planes para la creación de un parque lineal: 108,000 m² para 2030
Educación y compromiso climático:
- Programa “Saber para Conservar: Bonito por el Clima”
- Talleres participativos con emprendedores y comunidad
- Desafío Turístico: soluciones para la descarbonización de 40 empresas turísticas
- Desarrollo de plataformas de turismo regenerativo
Por qué este modelo funciona para los destinos ecoturísticos
La experiencia de Bonito revela perspectivas estratégicas: los destinos de ecoturismo que tienen áreas naturales preservadas como su principal activo tienen importantes ventajas naturales para alcanzar los objetivos climáticos.
Capacidad de secuestro diferenciada: Las áreas naturales preservadas resultan en un mayor potencial de captura de carbono, reduciendo drásticamente la necesidad de compensación externa y proporcionando una viabilidad económica superior para la neutralidad de carbono.
Transformación del valor de los activos naturales: Las áreas naturales se reconocen como activos económicos estratégicos. Los servicios ecosistémicos mensurables se integran en el modelo de negocio. La conservación se motiva por el turismo, no a pesar de él.
Diferenciación competitiva global: Atracción de turistas conscientes dispuestos a pagar precios elevados. Posicionamiento único en el mercado internacional. Certificación climática como sello de calidad y compromiso.
Acceso a la financiación climática: Credibilidad técnica para los fondos multilaterales. Relevancia de la conservación de la biodiversidad para los objetivos globales. Alternativa económica concreta a las actividades depredadoras.
La hoja de ruta: De la visión a la certificación en 10 meses
Uno de los aspectos más atractivos de este modelo es su eficiencia. Todo el ciclo inicial, desde la estructuración hasta la certificación y el plan de acción completo, se puede completar en tan solo... 10 meses:
- Mes 1: Estructuración (alianzas, metodología, formación de equipos)
- Meses 2-3: Diagnóstico (inventario de GEI, evaluación del secuestro de carbono)
- Mes 4: Certificación (cálculos, presentación independiente, estrategia de lanzamiento)
- Meses 5-10: Plan de acción (desarrollo participativo, objetivos, seguimiento)
Luego de la certificación, comienza la implementación continua con el monitoreo anual de indicadores y la implementación de acciones progresivas.
El potencial verde brasileño en el escenario 2025-2030
El período 2025-2030 representa un momento crítico para la acción climática global. El Acuerdo de París establece ambiciosos objetivos de reducción de emisiones, y el sector turístico, responsable de aproximadamente el 8-10 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, se encuentra bajo una creciente presión para demostrar un compromiso concreto con la descarbonización.
Brasil, poseedor de la mayor biodiversidad del planeta y de vastas áreas de conservación, se encuentra estratégicamente posicionado para liderar soluciones de turismo regenerativo. El país reúne condiciones únicas: un capital natural excepcional, una experiencia consolidada en ecoturismo y capacidad técnica para desarrollar modelos innovadores que concilien el desarrollo económico con la responsabilidad climática.
La experiencia de Bonito y su replicación sistemática en los destinos ecoturísticos brasileños posicionan a Brasil como un referente mundial en la implementación práctica de la descarbonización turística. Este posicionamiento trasciende las cuestiones ambientales y representa una oportunidad estratégica para la diferenciación competitiva, la atracción de inversiones verdes y el acceso privilegiado a fondos climáticos internacionales.
Qué significa esto para su destino
Si Bonito, un municipio con menos de 23,000 habitantes, puede lograr la certificación de carbono neutral y al mismo tiempo crecer su turismo en más del 50%, ¿qué es posible para su destino?
El modelo existe. La metodología está validada. La experiencia está disponible.
La pregunta no es si tu destino puede ser neutrales en carbono. La pregunta es: ¿Cuando empezarás?
Independientemente de si se trata de una organización de gestión de destinos, una junta de turismo estatal, un municipio o un líder empresarial del turismo, el modelo Bonito demuestra que la acción climática no es sólo lo correcto, sino lo inteligente.
La certificación climática ofrece:
- Reconocimiento y credibilidad internacional
- Diferenciación competitiva del mercado
- Acceso a financiación climática
- Atracción de turistas conscientes y que pagan una prima
- Valor económico medible de la preservación de los activos naturales
- Fundación para un crecimiento sostenible a largo plazo
¿Listo para transformar tu destino?
Green Initiative Contamos con experiencia demostrada en certificación climática para destinos turísticos. Desde Machu Picchu en Perú hasta Bonito en Brasil, hemos desarrollado y validado una metodología que funciona en diferentes contextos, culturas y continentes.
Nuestro enfoque combina:
- Metodología científica rigurosa (Protocolo GEI, IPCC, ISO 14064-1:2018)
- Facilitación de la gobernanza multinivel
- Implementación práctica y orientada a resultados
- Monitoreo y presentación de informes transparentes
- Certificación y reconocimiento internacional
El proceso de la visión a la certificación dura 10 meses. El impacto perdura por generaciones.
Contáctenos para discutir cómo podemos ayudar a que su destino se convierta en un referente mundial en acción climática.

Este artículo fue escrito por Matheus Mendes de la Green Initiative Equipo.



















