Camino Carbono Neutral de Machu Picchu MRV Transparente para el Clima y el Turismo

Camino Carbono Neutral de Machu Picchu: MRV transparente para el clima y el turismo

Machu Picchu, el icónico lugar del Perú UNESCO Patrimonio de la Humanidad, se convirtió en el primero del mundo destino turístico con certificación de carbono neutralEste estudio de caso examina cómo la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, en colaboración con Inkaterra y bajo la coordinación técnica de Green InitiativeImplementó un sistema transparente y con base científica para medir, capturar, reducir y evitar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Con el apoyo de las autoridades locales y socios del sector privado, la iniciativa ha logrado una verificación independiente. 18.77% de reducción de emisiones desde su certificación inicial en 2021.

Antecedentes y desafíos

Machu Picchu, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el sitio arqueológico más famoso de Sudamérica y un importante destino turístico internacional. Se enfrenta a importantes riesgos ambientales debido a prácticas turísticas insostenibles, el cambio climático, infraestructuras inadecuadas y lagunas políticas. Su ecosistema de bosque nuboso andino, hogar de especies raras como el oso andino de anteojos y orquídeas, se ve amenazado por la pérdida de hábitat, la erosión y los cambios en los patrones climáticos. Además, el uso de combustibles fósiles, la falta de gestión de residuos y la deforestación contribuyen a las emisiones. Mantener su neutralidad en carbono requiere una medición transparente, soluciones basadas en la naturaleza, una mejor infraestructura y una gestión ambiental a largo plazo.

Gobernanza y estrategia

El éxito de la estrategia de descarbonización de Machu Picchu reside en un sólido modelo de gobernanza multisectorial. Liderada por la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, la iniciativa incluyó a Inkaterra, CANATUR, el Sernanp, la Agencia de Promoción Internacional (PROMPERÚ), el Grupo AJE, TetraPak y organismos internacionales como ONU Turismo, la CMNUCC y la UNESCO. Green Initiative coordinó el proceso de certificación.
La estrategia climática sigue un enfoque de tres niveles: contabilidad y planificación de emisiones a nivel de destino; integración de la sostenibilidad a nivel empresarial; participación a nivel turístico en la compensación y restauración del carbono.

Este modelo, presentado por Green Initiative La Guía de Acción Climática para Empresas y Destinos Turísticos, disponible en One Planet Network, posiciona al turismo como una fuerza regenerativa tanto para el clima como para la biodiversidad. https://www.oneplanetnetwork.org/knowledge-centre/resources/climate-action-guide-tourism-businesses-and-destinations

Acciones climáticas, resultados e innovación

Desde 2019, Machu Picchu ha desarrollado una estrategia integral de descarbonización, logrando una reducción del 18.77% en sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pasando de 8,761.89 tCO₂eq en 2019 a 7,117.55 tCO₂eq en 2022. Esta transformación ha sido posible gracias a la implementación de soluciones innovadoras y acciones concretas, articuladas bajo un modelo de turismo regenerativo.

Las principales medidas de mitigación incluyen:

Se han llevado a cabo actividades de restauración ecológica y reforestación con especies nativas en más de cinco hectáreas del distrito, con un total de 6,596 árboles plantados. Esta intervención capturó 5,055.17 tCO₂eq, distribuidas entre zonas ecológicas (156 tCO₂eq) y zonas histórico-culturales vinculadas al turismo (4,899.17 tCO₂eq).

La gestión circular de residuos sólidos en Machu Picchu incluye una planta de pirólisis que transforma los residuos orgánicos en biocarbón y una planta de biodiésel que reutiliza el aceite de cocina. El distrito también cuenta con una compactadora de PET, trituradoras de vidrio para la reutilización de materiales de construcción y contenedores de reciclaje distribuidos por toda la zona. Estas acciones permiten la valorización de residuos, reducen las emisiones y promueven buenas prácticas entre residentes y visitantes.
Las iniciativas de transporte sostenible incluyen el uso de vehículos eléctricos para la recogida de residuos, reduciendo 40.80 tCO₂eq adicionales.

La medición y gestión de emisiones (Alcances 1, 2 y 3) se realiza mediante metodologías científicamente verificables, con foco en las emisiones de Alcance 1, que representan el 82.08% del total, provenientes principalmente del uso de combustibles fósiles en trenes turísticos, responsables del 63.49% del total de emisiones.
Las emisiones residuales se compensaron mediante la compra de 2,155 créditos de carbono del proyecto REDD+ Concesiones de Castaña de Brasil en Madre de Dios, implementado por BAM. Este proyecto protege 600,000 800 hectáreas de bosque y beneficia a más de XNUMX familias.

Estas acciones se complementan con esfuerzos de sensibilización dirigidos a turistas y operadores, la promoción de energías renovables y el fomento de prácticas turísticas sostenibles, posicionando a Machu Picchu como un modelo turístico pionero bajo en carbono, reconocido por las Naciones Unidas y recertificado por su desempeño climático en 2024.

Impactos y reconocimiento

Mediante alianzas público-privadas, la reducción de emisiones se complementó con una gobernanza fortalecida, sistemas de economía circular e infraestructura verde. Machu Picchu se presentó en la COP16 como un referente del turismo regenerativo, generando más de 5 millones de dólares en cobertura mediática espontánea y llegando a más de 100 países. Fue reconocido como la principal atracción turística de Sudamérica 2024 y destacado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad.
La iniciativa demuestra una doble relevancia: reduce el riesgo climático y genera valor para visitantes, comunidades e inversores. Como destaca One Planet Network (2024), también se alinea con marcos globales como la Declaración de Glasgow y Climate Neutral Now. El proyecto busca atraer financiación climática y expandir el modelo a otros sitios.

Conclusión

Machu Picchu demuestra que incluso los sitios patrimoniales frágiles pueden conciliar el turismo con la protección del medio ambiente. Su reducción verificada del 18.77 % de emisiones, la restauración forestal y las innovaciones en residuos y movilidad lo posicionan como líder climático global. Esta iniciativa, que ya inspira acciones similares en el Cristo Redentor y el Taj Mahal, presenta un modelo replicable de turismo regenerativo.
Para los responsables de las políticas, las empresas y las comunidades, el caso de Machu Picchu ofrece más que inspiración: ofrece un llamado a la acción: pasar del turismo extractivo al turismo restaurativo y responsable con el clima.

Este artículo fue preparado por Erika Rumiche, Virna Chávez, Musye Lusen y Ella Baehringer de la Green Initiative .

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