La economía circular se está consolidando como una estrategia empresarial de gran relevancia para reducir la huella de carbono, los costes y aumentar la competitividad en el mercado. Su foco está en cerrar el ciclo de vida del producto para minimizar la generación de residuos y optimizar el uso de los recursos. La relación entre la economía circular y la acción climática es innegable. Al reutilizar, reciclar y compartir los recursos existentes en lugar de depender de la extracción continua, se produce una reducción significativa de las emisiones.
Esta transición no solo reduce la necesidad de nuevos materiales, sino que también alivia la presión sobre los ecosistemas y contribuye a reducir las emisiones asociadas a la extracción de recursos. La reutilización de materiales o productos y la ampliación de su vida útil son elementos esenciales de la economía circular. Al prolongar la vida útil de los materiales, disminuye la necesidad de una producción constante, lo que reduce las emisiones vinculadas a la fabricación. La reparación y actualización de dispositivos electrónicos, por ejemplo, no solo reduce la generación de residuos electrónicos, sino que también contribuye a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la producción de nuevos dispositivos.

At Green InitiativeNos enorgullecemos de introducir las mejores prácticas de economía circular en diversas empresas, contribuyendo así a los objetivos de mitigación del cambio climático. Por ejemplo, venimos colaborando con Machu Picchu en varias acciones para mitigar su impacto ambiental causado por las actividades turísticas en la zona.
Hacia la sostenibilidad circular: innovaciones transformadoras
Una de las acciones destacadas en este esfuerzo es la ‘Pirólisis de Residuos Orgánicos’. Desde el año 2019, el pueblo de Machu Picchu ha puesto en marcha una planta de pirólisis diseñada para convertir los desechos orgánicos en un producto llamado BiocharEsta iniciativa se ha logrado gracias al trabajo conjunto de Grupo AJE, InkaTerra, y Municipalidad Distrital de Machu Picchu.
El biocarbón no sólo sirve como fertilizante eficaz, sino que también...

El biocarbón mejora las propiedades del suelo y, al mismo tiempo, captura el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera en su superficie. Los residuos utilizados son principalmente restos de alimentos, lo que evita que terminen en vertederos y, en consecuencia, reduce la producción de metano (CH4) derivada de su descomposición. El biocarbón generado ejemplifica de manera conspicua los principios de la economía circular al darle a los residuos un nuevo uso en lugar de desecharlos. Además, este producto ayuda a fortalecer la reforestación en el bosque nublado andino de Machu Picchu, promoviendo al mismo tiempo la productividad agrícola en la región.
Otra acción de mitigación crucial en Machu Picchu es la “Producción de Biodiesel”. Desde 2018, en alianza con InkaTerra, se ha establecido una planta de transformación especializada para convertir aceites en biodiesel, lo que representa otro ejemplo notable de economía circular. Es importante destacar que tan solo un litro de aceite puede contaminar más de 1000 litros de agua. Esta iniciativa ayuda a evitar la eliminación inadecuada de grandes cantidades de aceites altamente contaminantes, al tiempo que promueve la producción de un biocombustible con emisiones de gases de efecto invernadero significativamente reducidas, disminuyendo estas emisiones en más del 95% en comparación con los combustibles fósiles.
En la industria textil, adidas Destaca por ser una empresa que ha integrado la economía circular en sus procesos, especialmente en su línea de moda sostenible. La marca utiliza materiales reciclados obtenidos a partir de residuos plásticos del océano y tejidos fabricados a partir de materiales reciclados. Además, han adoptado alternativas libres de crueldad animal y han eliminado el uso de materiales vírgenes. En esencia, han logrado una reducción significativa de su huella de carbono al evitar la fabricación de nuevos materiales. Green Initiative ha colaborado con adidas Perú en diversas iniciativas encaminadas a concientizar y promover la economía circular.
En el sector de la gastronomía hemos colaborado con la Restaurante Escolar SENAC (Servicio Nacional de Aprendizaje Comercial) que participó recientemente en el VIII Foro Mundial de Turismo Gastronómico de la OMT en Donostia-San Sebastián, España. En este evento, SENAC En este sentido, se presentó un caso ejemplar de prácticas sostenibles frente al cambio climático, mostrando estrategias rentables y ambientalmente responsables dentro del sector turístico. Su enfoque principal fue la reducción del desperdicio de alimentos mediante medidas de prevención, redistribución e implementación de procesos de revalorización que transformen los desechos en recursos valiosos mediante el reciclaje, el compostaje u otras acciones. Esto no solo promueve el crecimiento económico a través de nuevas fuentes de ingresos, sino que también conduce a una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye a un sistema alimentario más sostenible.
Iniciativas y prácticas que ejemplifican los principios de la economía circular
Extensión del ciclo de vida del producto
- Repair Cafés: Son espacios comunitarios donde las personas pueden llevar artículos rotos, como aparatos electrónicos, ropa o muebles, para que los voluntarios los reparen, promoviendo así la reparación y la reutilización de bienes.
- Diseño modular: empresas como Fairphone crean teléfonos inteligentes con componentes modulares que pueden reemplazarse o actualizarse fácilmente, lo que extiende la vida útil del dispositivo y reduce los desechos electrónicos.
Compartiendo plataformas
- Servicios de uso compartido de automóviles: empresas como Zipcar y Turo permiten a los usuarios compartir vehículos, lo que reduce la cantidad de automóviles en la carretera y los recursos necesarios para la propiedad individual de un automóvil.
- Bibliotecas de herramientas: las comunidades crean bibliotecas para compartir herramientas donde las personas pueden tomar prestadas las herramientas que necesitan con poca frecuencia, lo que promueve el intercambio de recursos y reduce las compras redundantes.
Innovación en la conversión de residuos en recursos
- Reciclaje: Empresas como TerraCycle transforman materiales de desecho, como plásticos usados, en nuevos productos como bolsas o muebles, dando una segunda vida a materiales que de otro modo serían desechados.
- Producción de bioenergía: Las instalaciones de digestión anaeróbica convierten los residuos orgánicos en biogás o compost, generando energía y compost rico en nutrientes para uso agrícola.
Cadenas de suministro circulares
- Reciclaje textil de circuito cerrado: empresas como Patagonia y Eileen Fisher recogen ropa usada, reciclan las fibras y las utilizan para crear prendas nuevas, reduciendo la demanda de nuevas materias primas.
- Embalaje circular: algunas empresas exploran materiales de embalaje reutilizables o biodegradables para minimizar los residuos y fomentar un enfoque circular en sus cadenas de suministro.
Energías renovables y eficiencia de recursos
- Transición hacia las energías renovables: Las inversiones en energía solar, eólica e hidroeléctrica reducen la dependencia de combustibles fósiles finitos, contribuyendo a un sistema energético más sostenible.
- Simbiosis industrial: Parques industriales donde diferentes empresas comparten recursos (como energía, agua o subproductos) para mejorar la eficiencia y reducir la generación de residuos.
Agricultura Regenerativa
- Agroforestería y permacultura: Las prácticas que integran árboles, cultivos y ganado de manera simbiótica mejoran la salud del suelo, aumentan la biodiversidad y mejoran los servicios ecosistémicos.
Estos ejemplos ilustran diversos enfoques dentro del marco de la economía circular, mostrando cómo las empresas, las comunidades y las industrias pueden implementar estrategias para reducir los desechos, preservar los recursos y crear una economía más sostenible y regenerativa.
Innovación sostenible que impulsa la eficiencia y la colaboración
En resumen, la economía circular no solo representa una solución ambientalmente sostenible, sino que se posiciona como una estrategia innovadora que impulsa la eficiencia, reduce costos y emisiones de carbono. Este enfoque no solo beneficia a las empresas, sino que también contribuye significativamente a la sostenibilidad al permitir la conexión entre diferentes sectores; es decir, los residuos de una empresa pueden convertirse en materia prima de otra. Se espera que estas acciones de mitigación puedan expandirse a través de la cooperación con un mayor número de empresas.
La economía circular se convierte en un elemento clave en la transición hacia un futuro más sostenible, y es importante considerar que las decisiones que tomemos en los próximos 50 años tendrán un impacto que influirá en los próximos 10,000 años.
Este artículo fue escrito por Alberto Urteaga y Erika Rumiche, A partir de la Green Initiative Equipo.